Mostrando entradas con la etiqueta Dr. Alberto Timm. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dr. Alberto Timm. Mostrar todas las entradas
jueves, 18 de septiembre de 2014
Libro: El SÁBADO en las ESCRITURAS. Doctrina, significado y observancia - Descargar
Este libro presenta y comenta las evidencias bíblicas más relevantes en relación con el debate por el verdad ero día de reposo cristiano. Los asuntos de la perpetuidad, de la disco ntinuidad o de la sustitución del sábado como día de reposo cristiano dependen de la perspectiva desde la cual la persona estudie las Sagradas Escrituras. La observancia del sábado estimula una apreciación más profunda del amoroso carácter de Dios y de la naturaleza, reafirma nuestro origen, y fortalece la estabilidad emocional que deriva de la relación con él como Creador y Redentor. Al romper la rutina competitiva y mercantilista de la vida moderna, el sábado promueve la salud física, y refuerza el amor y el servicio altruista. El sábado fue observado desde la creación del mundo y prosigue rumbo a los "cielos nuevos" y a la "nueva tierra"; es el magnífico santuario de Dios en el tiempo, a disposición de todos los seres humanos, en todos los tiempos y lugares.
Alberto R.Timm
Es doctor en Teología, y rector del SALT y coordinador de Espíritu de Profecía de la División Sudamericana
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Influencias del mensaje Relacional en la Iglesia Adventista Del Séptimo Día
19:32
Adventistas
,
Dr. Alberto Timm
,
El Remanente
,
Iglesia Adventistas del Séptimo Día
No comments
I. INTRODUCCIÓN
La
Iglesia Adventista del Séptimo día, es un pueblo que ha ido creciendo en todo
el mundo, llegando a ser una gran familia con una importante presencia en cada
continente. Su crecimiento, desde sus orígenes en 1844, ha llamado la atención,
a la misma organización como a terceros. Es de preguntarse, ¿Qué fue lo que
hizo a esta iglesia un gran pueblo? Entre tantas otras existentes, ¿tiene algo
especial que la diferencie?
Desde
sus mismos orígenes, mantuvieron una identidad distinguida por varias
características, entre ellas tenemos: el ser un grupo identificado con
convicciones claras y definidas.
Al
parecer, en el actual mundo globalizado, la iglesia ha ido perdiendo consistencia,
ya que se ha visto fuertemente influenciada por las grandes corrientes sociales
que van direccionando al mundo en general. La Iglesia Adventista como también
muchas otras, están sufriendo las consecuencias de un natural desgaste de
imagen, ya sea por descuido interno o por haber dejado permearse en sus líneas,
la cultura secular. Ante esta realidad es bueno preguntarse ¿Cuán afectada o
influenciada estará la Iglesia Remanente? ¿Qué soluciones podrían darse y
aplicarse para re direccionarla? ¿Quiénes son los llamados a protagonizar
dichas acciones históricas?
Este
artículo se ha basado en sus principales ideas, al artículo del Dr. Alberto R.
Timm, publicado en la revista Adventista (Julio-2003), con el título ¿Podemos ser considerados aún “el pueblo de
la Biblia”?, pero ofrecemos una singular aplicación a la realidad de la
iglesia en el Perú. Este pequeño aporte intenta, recordar los orígenes de la
iglesia adventista, con sus características hasta 1980, detectar los cambios que
ha tenido a través del tiempo (hasta 2007)[1],
y concluiremos con un intento por llamar a la restauración o redirección de
este pueblo prometedor.
II.
ENFASIS
BIBLICO-DOCTRINAL (1844-1980)
A.
Orígenes bíblicos
Los pioneros del adventismo, Guillermo
Miller, Jaime White, José Bates,
Esteban Pierce, Hiram Edson, entre otros; fueron reconocidos por un marcado
énfasis en su estudio profundo de la Biblia. No daban lugar a las dudas en los
temas que investigaban y lo hacían hasta hallar plena satisfacción o respuesta
a sus estudios; como es el caso de Guillermo Miller que en 1816 empezó sus
estudios desde el Génesis 1:1, sin pasar un texto y sin tener la plena
seguridad de haberlo comprendido satisfactoriamente.
Sus temas predilectos de estudio
eran las profecías relacionadas a la segunda venida de Cristo, los santos
mandamientos de Dios y el sábado como día de reposo entre otros. En este
sentido de tal forma de escudriñamiento Elena de White escribió: “Me reunía con
ellos [Jaime White, José Bates, Esteban Pierce, Hiram Edson y otros], y
estudiábamos y orábamos fervientemente. Con frecuencia permanecíamos juntos
hasta tarde en la noche, y a veces pasábamos toda la noche orando en procura de
luz y estudiando la Palabra. Vez tras vez, esos hermanos se reunían para estudiar
la Biblia a fin de que pudieran conocer su significado y estuvieran preparados
para enseñarla con poder”.[2]
B.
Respeto de otros religiosos
Eran reconocidos en su tiempo,
como el “Pueblo de la Biblia”, por las demás comunidades religiosas. Tal
respeto se puso de manifiesto cuando le preguntaron a J. N. Anrews, por cuanto
de la Biblia se sabía de memoria, a lo que él respondió con humildad: “No me
atrevería a afirmar que podría repetir todo el Antiguo Testamento, pero tengo
la certeza de que si se perdiera el Nuevo Testamento, yo lo podría reproducir
palabra por palabra”.[3]
C.
Identificación con la iglesia
J. N. Andrews fue uno de los más importantes
expositores y defensores de las doctrinas Bíblicas adventistas. Así, cada uno
de los pioneros del adventismo guardaba la característica de ser unos
apasionados por las Escrituras, y además le daban una identidad personal a su
iglesia, que les hacía mostrar tal amor que mostró Cristo por su iglesia cuando
estuvo en esta tierra.
Las ponencias y los sermones ya eran en sí
mismos un gran atractivo para los oyentes; su calidad y profundidad de sus
enseñanzas, como de sus prédicas hacían de sus servicios, una fuerte razón para
ser adventista convencido y firme en la fe.
También es de considerar la calidad de
programas de instrucción bíblica, especialmente destacándose en ello, los
programas de sociedad de jóvenes y sus estudios bíblicos. Cada servicio y su
predicación eran el foco de atractivo de los oyentes, La gente iba a la iglesia
a causa de la predicación.
D.
Concepto de apostasía
La feligresía adventista, vivía una identidad
plena con su iglesia, de manera que su firmeza los hacía casi inamovible de su
congregación. Las apostasías existentes en ese tiempo, se daban a cusa de
resentimientos o problemas personales, pero jamás por duda de la doctrina, o
por haber encontrado mejor luz en otra denominación. De tal modo que si un
hermano apostataba de la fe, podía quedar en su casa haciendo cualquier tipo de
culto, pero de ninguna manera se iban a reunir o menos se asociaban con otros
grupos religiosos. De esto, los adventistas podían hasta jactarse.
E.
Evidencias del conocimiento bíblico
Las discusiones de estudio que libraban, las
exposiciones de los mismos estudios, eran la consecuencia de profundos y largas
horas de estudio de la Biblia con oración. Existía en ellos una innata necesidad
de estudiar y este espíritu de discernimiento se contagiaba y heredaba como
mejor legado entre los miembros y las generaciones.
En los programas de iglesia, se practicaba el
“año bíblico”, lo que permitía un constante interés por estudiar y permanecer
diestros en el manejo de la Biblia. Así memorizaban gran cantidad de textos
bíblicos y ganaban concursos bíblicos nacionales e internacionales.
III.
ENFASIS
BIBLICO-RELACIONAL (1981-2007)
A. Relacionamiento
Esta
es una nueva etapa por la que atravesó la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Su interés e identidad por su estudio doctrinal, se fue perdiendo gradualmente
casi sin percibirlo. Se había iniciado una etapa en el que se enfatizaba una
experiencia bíblica relacional con Cristo. Es decir, el interés por la
profundidad bíblica había sido reemplazado por un estudio bíblico, apenas con
el interés de buscar una relación existencialista con Cristo.
El
gran error de esa filosofía existencialista, radicó en el hecho de privilegiar
con suma importancia la relación con Cristo (que en sí no sería el problema), y
a cambio dejar de incidir (restándole importancia), en el estudio concienzudo y
diligente de la Biblia. El uso de la razón había empezado a ser reemplazado por
un sentimiento en el corazón, representado por un existencialismo subjetivo.
B. Instrumentos para
el cambio en la IASD
En esta experiencia peligrosa, y
poco percibida de este modo, encontramos dos personalidades que se destacan en
el logro marcado de este tipo de “Relacionamiento”. El Pr. Morris L. Venden,
con la publicación de sus obras, promotoras y llenas de este contenido
relacional; le ha dado una contribución a las bases filosóficas religiosas de
Conocer a Jesús, como principio para amarlo y entrar en relación con Él.
“… La relación con Jesús
involucra un compromiso total. Involucra darnos a nosotros mismos con la
posibilidad de incluso llegar a ser vencedores separados de él. Involucra
resolver continuar buscando a Jesús día a día, hasta que venga otra vez, no
importa que suceda con nuestra vida mientras tanto. Involucra llegar a estar
absolutamente sujetos al único principio que Dios estableció como prioridad en
su día !ya sea que alguna vez consigamos ir al cielo o no¡ ”[4]
El problema no es la relación con
Jesús, el problema es haber dejado la Biblia y la doctrina por la relación con
Jesús. En mucho, como veremos mas adelante, terminó por afectar en lugar de
ayudar, como se evidencia en el contenido de sus obras principales: Ama a Dios y haz lo que quieras, Fe en
acción (meditaciones
matinales para 1981), Cómo conocer a Dios
(1987), 95 tesis acerca de la
justificación por la fe (1988).
Otro instrumento sin percibirlo,
fueron las predicas del Pr. Alejandro Bullón P., quien basó sus mensajes en los
escritos del Pr. M. Venden, como por ejemplo las tesis acerca del
relacionamiento.[5] El
también escribió algunos libros con el mismo perfil relacional, como por
ejemplo: Jesús, tú eres mi vida (1993), La
solución para la crisis existencial (en portugués 1988, en castellano 1993)
y Conocer a Jesús es todo (en
portugués 1988, en castellano 1996).
Desde
aquí en adelante la hermandad que vivía una fe de puro formalismo doctrinal,
comenzó una experiencia de encuentro genuino en Cristo.
Personalmente, no veo esta
contribución relacional como negativa o nociva para los intereses salvíficos,
mas bien pienso que es complementaria. La gran dificultad que se convirtió en la
piedra en el zapato para la misma iglesia, fue, el hecho de haber sido llevados
libremente y con inocencia, del extremo teórico doctrinal, al otro extremo
puramente relacional, dejando la doctrina y su implicancia.
C.
Influencias – características en la IASD[6]
a) Conocimiento
superficial de las Escrituras
En esta etapa, sobresale la característica de
una indiferencia al estudio serio de la biblia. Indiferencia también, en el
cuerpo pastoral, al no dar cursos de doctrina a la hermandad, ausencia de un
programa detallado u sistemático de sermones doctrinales a lo largo del año.
b)
Del extremo del formalismo doctrinal, al
existencialismo subjetivo
Se vivió un tipo de
legalismo concerniente a la teoría doctrinal, percibiéndose la falta de un
sentimiento cristiano en el corazón que acompañe a la experiencia integral. El
fenómeno del péndulo, nos llevó al extremo opuesto, sin conseguir el sabio
equilibrio para nuestra vida como miembro y organización completa.
c)
Postura anti doctrinal
Al parecer, la
hermandad ha desarrollado una indiferencia a las doctrinas, considerándolas
como de poco valor o utilidad, para la vida cristiana. Una postura anti
doctrinal que se manifiesta en el desconocimiento y prácticas vivenciales, que
desdicen, de los principios propios adventistas.
d)
Pérdida de la conciencia profético doctrinal
Cuando algunas veces he preguntado a mis
iglesias ¿desde hace que tiempo no ha recibido usted un mensaje doctrinal
distintivo o profético? La respuesta es siempre, hace tanto que ya ni
recordamos. La mayoría ni siquiera lo cree necesario. Desconocen su historia,
su origen profético como pueblo y por consiguiente, su misión. El compromiso
casi es nulo.
e)
Sermones y estudios bíblicos
superficiales
Los predicadores,
incluyendo a los pastores, ya no predican sermones que salgan dl mismo texto,
son mas bien una presentación de experiencias propias o testimonios
justificados con pasajes escogidos. En el mejor de los casos, un sermón
temático (basado en textos afines consultando a la concordancia). De los
estudios bíblicos, ni que decir; cada vez series más cortas y con pocos textos
para leer, como que armonicen con las series cortas de campañas evangelísticas
de cosecha. Estamos pretendiendo madurar las almas artificialmente rápidas.
f)
Bautismos sin preparación doctrinal
Los bautismos como consecuencia, se han convertido
en un fin para competir entre pastores e iglesias a su vez. A esto han
favorecido las campañas de cosecha fugaces y sin un plan de contingencia que
permita afirmarlos en la fe. Sobre todo, al tener urgencia de continuar con
nuevas campañas, que forman un plan anual, del que se tendría que informar
prontamente.
g)
Efectos de los blancos como fin
Sin percibirlo concienzudamente, la iglesia
ha sido llevada a un gran error, es decir buscar alcanzar los blancos mas que
como motivación, sino como un instrumento de competitividad. Por los años 80,
eran muy bien reconocidos, elogiados públicamente los pastores que llegaban a
bautizar 100 almas en un solo año, se les acuñó el apelativo de “centuriones”,
y hasta eran promovidos a responsabilidades mayores. Hoy, 1000 almas, sería el
equivalente.
Había iniciado la era del bautismo llamado
“lavado rápido”. En mi vida pastoral ya escuché decir: “Todo lo que se mueve y
respira, se puede bautizar”,[7]
haciendo alusión al pasaje (Gén. 1:30; Sal 150:6) pero en una aplicación
impropia y muy sugerente.
Hasta los altos niveles de administración
evidenciaron esta característica, ya que en los informes adelantaban el número
de real bautizados, haciendo que los pastores ya no adeuden dinero, sino en una
nueva moda, adeudar almas para el siguiente informe.
h)
Mayor Bautismos o mayor conservación activa
En realidad, se había descuidado el verdadero
interés de tener miembros que permanezcan en la iglesia luego de su bautismo.
Se han llenado las iglesias de “miembros fantasmas”, o de quienes no son
activos comprometidos con la misión. Un bajo porcentaje de ellos son realmente
activos en la iglesia, cuesta mucho
esfuerzo conservarlos en el rebaño y hacerlos
discípulos.
i)
Apóstatas, sin diferencia, en otras denominaciones
Muchos de ellos salen a unirse a movimientos
disidentes, como consecuencia de haber encontrado allí respuestas a sus
necesidades de alimento sólido y consistente. Dicen: “Aquí me enseñan
profecías, esta es la verdad”. Son engañados y atrapados y no se dan cuenta.
Como iglesia no se hizo mucho por subsanarla.
j)
IASD considerada como una mas (no doctrina ni profecía)
Muchos de los que han apostatado de la fe,
ven la iglesia hoy como una mas de entre las que circundan en el medio, si tan
solo se llaman cristianas, entonces pueden estar en cualquier iglesia. Como no
perciben la diferencia doctrinal, no se sienten culpables de haber cambiado de
iglesia, además su bautismo les es aceptado donde van.
k)
Programas de Jóvenes (distracción o preparación)
Los programas de jóvenes han perdido su
sentido original de estudio serio de la biblia. Se han convertido en espacios
de entretenimiento, concursos distrayentes o momentos para sociabilizar. En
consecuencia no solo se ha perdido la seriedad de sus programas, sino que su
baja calidad ha ahuyentado a los miembros. Existen “adventistas del séptimo
medio día”.
l)
Estudios bíblicos considerados obsoletos
Indirectamente se dice que los cursos
bíblicos son obsoletos, al ser reemplazados por series de estudios más cortos. Al
ser adaptados para jóvenes, niños de diferentes edades e incluso para
ancianitos; son rebajados en calidad y período de duración. El actualizarlos
los ha hecho menos consistentes.
IV.
RESTAURACIÓN
DOCTRINAL-RELACIONAL (2008- )
A.
La IASD como blanco de ataques
En estos días de modernidad y globalización
mundial, la Iglesia Adventista Del Séptimo Día, a su vez de disfrutar de los
avances que aporta la tecnología, (como la publicación masiva de Libros,
revistas, programas televisivos o radiales o el mismo internet), somos también,
el blanco de ataque desde estos mismos frentes. El peligro además es que estas
fuentes de información son de repercusión masiva y cada vez más al alcance de
las personas. Los que se afectarán primero, serán los hermanos carentes de
cimiento doctrinal. Ahora, que nos encontramos mas cerca que antes del
encuentro con nuestro Salvador, nos encontramos en la necesidad de estar
preparados como pueblo para ese momento esperado.
B.
En busca del equilibrio (relacionamiento-doctrinas)
a)
Iglesia “vacunada” con la doctrina distintiva
Desde aquí planteamos un retorno a
nuestros orígenes, haciendo un llamado a los miembros y cuerpo pastoral, a dar
la instrucción adecuada en la doctrina y profecías. Que la iglesia conozca por
si misma el tiempo en que está viviendo. De la misma forma como para prevenir
una epidemia física, se debe prevenir con la aplicación de una vacuna que nos
proteja; de este modo, necesitamos una vacuna espiritual que nos proteja de la
enfermedad y la muerte eterna. Personalmente, veo aquí una sombra de lo que
pudo haber significado para los israelitas, la mancha de sangre en el dintel de
sus puertas, la noche de su liberación de Egipto, que los protegió de la muerte
segura (Exo. 12). O como el sello de protección en sus frentes (mente,
convicción), que recibirá el pueblo de Dios antes que sean soltados los cuatro
vientos (de doctrina), de los cuatro
ángulos de la tierra, según Apoc 7:1-8. ¿Será esta la ocasión para aplicar el
significado de esta profecía? ¿Seremos nosotros los responsables, cual ángeles
apocalípticos, de sellar en sus frentes (mentes convencidas) la protección
contra los ataques del enemigo de Dios?
b)
Sermones consistentes y sin timidez
Por lo tanto, nuestros sermones deben
ser consistentes, haciendo necesario el estudio serio para la preparación de un
alimento sólido. Que al exponerlos lo hagamos con la convicción y firmeza,
fruto propio de haberlo hecho nuestro, primeramente, el mensaje. No como otros
religiosos, quienes predican su doctrina errada como si fuese verdad; y
nosotros teniendo la verdad la hemos predicado como si no estuviésemos seguros.
c)
Catecúmenos preparados debidamente
Los nuevos miembros al ser traídos a la iglesia
para ser bautizados, deben haber pasado por todos los filtros bíblicos, pero cuidando
de convertirnos en legalistas (el otro extremo). Por lo menos asegurémonos de
ver que hayan recibido instrucción básica completa (que guarden los
mandamientos y el sábado, que asuman su compromiso de ser sostenedores de la
obra, consientes de un nuevo estilo de vida cristiana, que acepten el don
profético en la IASD), o sea, que acepten las 28 creencias fundamentales, y que
empiecen una experiencia de discipulado. Lo mejor sería que pidan ellos mismos
su bautismo, siendo ayudado por sus guiadores que los sostendrán
posteriormente.
d)
Pastores leales con la Palabra y la iglesia
La iglesia de Cristo espera de sus pastores,
hombres sencillos pero comprometidos con su deber, que no les tiemble la mano
cuando deben darle al pecado el nombre que le corresponde. Sin embargo, ante
todo compromiso, debe resaltar a la distancia, la firme convicción del llamado
que nos fue dado. Esta convicción debe ser manifestada en una ética y tacto muy
finos, como para ser LEALES[8]
a Dios, su Palabra y a su Iglesia. Dios espera siervos apasionados en la labor
de ganar almas para su reino, que su reconocimiento esté en los cielos en el
día final. Que se vea manifestado en la aprobación de nuestros administradores,
y de los miembros de nuestras iglesias, cuando se sufre al ser trasladados de
lugar de servicio. Parte de la vida queda y va con cada uno, cuando se ha
entregado de verdad.
“Se
necesitan pastores que, bajo la dirección del Príncipe de los pastores, busquen
a los perdidos y extraviados. Esto
significa soportar molestias físicas y sacrificar la comodidad. Significa una tierna solicitud para con los
que yerran, una compasión y tolerancia divinas.
Significa tener un oído que pueda escuchar con simpatía lamentables
relatos de yerros, degradación, desesperación y miseria.
El
espíritu del verdadero pastor consiste en el olvido de si mismo. El pierde de vista el yo a fin de hacer las
obras de Dios. Por la predicación de la
palabra y por el ministerio personal en los hogares de la gente, aprende a
conocer sus necesidades, sus tristezas, sus pruebas; y, cooperando con Cristo,
el gran Aliviador de las cargas de los hombres, comparte sus aflicciones,,
consuela sus angustias, alivia el hambre de su alma y gana sus corazones para
Dios. En esta obra el predicador es
ayudado por los ángeles celestiales, y recibe instrucción e ilustración en la
verdad que hace sabio para salvación.”[9]
V.
CONCLUSIONES
El tiempo llega cuando el señor del rebaño preguntará:
¿dónde está el rebaño que te di a cuidar? ¿De qué modo lo preparaste? ¿Nos
considerará el Señor como el “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido
fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor” (Mat. 25:21; Luc.
19:17)”.
Nuestra misión no es ninguna otra cosa, sino,
el deber de preparar un pueblo para su encuentro con su Salvador. El resto de
deberes son buenos, necesarios, pero no son la prioridad por donde se debiera
empezar.
Ante el desafío de amenazas,
profetizadas, de engaños y de falsos maestros (Efe. 4:14; 2 Tim. 4:3,4),
contribuyamos a cuidar el rebaño del Señor, mas aún conociendo el tiempo y las
sazones en que estamos viviendo.
“Muchos acabarán dejando la fe
adventista por no haber construido su religión sobre el fundamento inamovible
de la Palabra de Dios (ver Mat. 7:24-27; Isa. 40:8; Juan 17:17).”[10]
Pr. Ever Rojas Hurtado
Universidad Peruana Unión
[1] Se precisa esta fecha, año 2007, debido a que fue en ese año en que un
grupo de pastores habiendo recibido mayor entendimiento en relación a la necesidad
de un cambio generacional; se ha comprometido por lealtad a Dios, su conciencia
y la iglesia; iniciar como protagonistas, ese cambio equilibrado y cristiano
desde sus humildes posiciones al que hemos sido llamados.
[2] Elena G. de White, Mensajes selectos (Mountain View: PI,
1966), t. 1, p. 241.
[3] J. O. Corliss, “The Experiences of Former Days – Nº 8”, Advent Review and Sabbath Herald (15 de
septiembre de 1904), p. 9.
[4] Morris
L. Venden, Nunca sin un intercesor,
(Argentina: ACES, 1998), pp. 39-40.
[5] La
Tesis 48 “LA RELACIÓN”, La vida
devocional del cristiano no es un asunto opcional. La relación con Dios es el
fundamento mismo de la vida cristiana progresiva. La Tesis 50 “LA RELACIÓN”, La
sola lectura de la Biblia y la oración no son garantía de una relación genuina
con Dios; pero si no se las practica, dicha relación no se producirá. Tesis 54
“LA RELACIÓN”, Cualquier persona que se desanima en su relación a causa de su
conducta, es un legalista. Morris L. Venden, 95 tesis acerca de la justificación por la fe, (Florida: Asociación
Publicadora Interamericana, 1988), p.160.
[6] En la latitud sudamericana, o mas propiamente peruana.
[7]Muchas de las referencias aludidas, como frases o declaraciones, son el
fruto de mis conversaciones con colegas pastores o con los miembros de iglesia,
con quienes tengo el privilegio de compartir mi vida por un espacio de quince
años, y de los que tuve también, como laico al haber nacido en tercera
generación dentro de la iglesia de Dios.
[8] Elena G. de White, La Educación,
(Buenos Aires: Aces, ), p. 58.
[9]Elena G. de White, Obreros
Evangélicos, (Buenos Aires: ACES,), p. 193. CD, Biblioteca Fundamentos de la Esperanza.
[10] Alberto Timm, ¿Podemos ser
considerados aún “el pueblo de la Biblia”?, Artículo Revista Adventista
Julio de 2003, (Buenos Aires: Aces, 2003), p. 11.
lunes, 16 de enero de 2012
¿Cuál es la diferencia entre la perfección y perfeccionismo?
8:21
Adventistas
,
Debates teológicos
,
Dr. Alberto Timm
,
Perfección
,
Perfeccionismo
,
Teología
No comments
Há muitas
discussões em torno dos conceitos de “perfeição” e “perfeccionismo”.
A própria tese doutoral de Hans K. LaRondelle, intitulada Perfection and
Perfectionism: A Dogmatic-Ethical Study of Biblical Perfection and
Phenomenal Perfectionism, defendida na Universidade Livre de Amsterdam,
Holanda, considera em profundidade o assunto. Mesmo em poucas palavras,
podemos destacar algumas semelhanças e diferenças entre perfeição e
perfeccionismo. Em termos de semelhanças, os defensores de ambos os conceitos
assumem que a vida cristã é plena de vitória em Cristo, envolvendo
um constante afastamento do pecado e uma contínua aproximação de Cristo.
Já uma das
diferenças básicas diz respeito à doutrina do pecado. Os que aceitam
o conceito bíblico de perfeição reconhecem que biblicamente os atos
pecaminosos são manifestações da natureza pecaminosa em que se encontra o
pecador. Em Marcos 7:21-23, lemos: “Porque de dentro, do coração dos homens, é
que procedem os maus desígnios, a prostituição, os furtos, os homicídios,
os adultérios, a avareza, as malícias, odolo, a lascívia, a inveja, a
blasfêmia, a soberba, a loucura. Ora, todos estes males vêm de dentro e
contaminam o homem.” Portanto, no dizer de Lutero, “as más obras
nunca tornam o homem mau, mas o homem mau executa más obras” (Da Liberdade
Cristã, pag.23). Em contraste, o perfeccionismo tende a definir pecado mais
pela perspectiva de atos pecaminosos que devem ser vencidos para que a
pessoa possa ser considerada justa.
Outra importante diferença a ser mencionada é a compreensão da
natureza humana de Cristo durante a encarnação. Os que seguem o conceito
bíblico de perfeição creem normalmente que Cristo assumiu a natureza
humana enfraquecida, física e morfologicamente, por milhares de anos de
pecado, mas que nos aspectos espiritual e moral Ele não tinha tendência ao
pecado. De acordo com Ellen G. White, “nem por um momento houve nEle qualquer
propensão ao mal” (E. G. White, SDA Bible Commentary, v. 5, p. 1128). Por
sua vez, os perfeccionistas acreditam que Cristo veio ao mundo com a mesma
natureza e as mesmas tendências ao pecado dos demais seres humanos, e
que nós podemos vencer o pecado assim como Ele venceu. No entanto, se
Cristo veio na mesma condição pecaminosa que os demais pecadores, como
poderia Ele ser o Salvador da humanidade, sem necessitar de um salvador
para Si mesmo?
Uma terceira diferença é quanto à vitória sobre o pecado. Os que
advogam o conceito bíblico de perfeição reconhecem que o pecado é ofensivo
a Deus, e afasta de Deus o ser humano. Eles buscam plena vitória sobre o
pecado, reconhecendo que continuarão com a natureza humana pecaminosa até
o dia em que “este corpo corruptível se revestir da incorruptibilidade, e o que
é mortal se revestir da imortalidade” (1Co 15:54). Nas palavras de Ellen
G. White, “enquanto reinar Satanás, teremos de subjugar o próprio eu e
vencer os pecados que nos assaltam; enquanto durar a vida não haverá
ocasião de repouso, nenhum ponto a que possamos atingir e dizer: ‘Alcancei
tudo completamente.’ A santificação é o resultado de uma obediência que
dura a vida toda” (Atos dos Apóstolos, p. 560, 561). Por sua vez, os
perfeccionistas advogam, já nesta vida, um nível de perfeição plena no
qual, como disse alguém, não precisamos mais orar “perdoa-nos as nossas
dívidas” (Mt 6:12), pois supostamente não teremos mais pecados a
ser perdoados.
Um dos relatos mais elucidativos da diferença entre a perfeição
e o perfeccionismo é a parábola do fariseu e do publicano (ver Lc
18:9-14). Enquanto o fariseu seguia orgulhosamente pelo caminho do
perfeccionismo, o publicano avançava na senda da perfeição,
considerando-se pecador e indigno. Em realidade, aqueles que estão
no caminho da perfeição em Cristo, ainda não sendo perfeitos, já são
considerados perfeitos em Cristo, que é perfeito (ver Fp 2:12-15); mas
jamais se considerarão como tal (cf. 1Tm 1:15). Além disso, enquanto os
perfeccionistas são mais críticos dos outros do que de si
mesmos, os que estão sendo santificados são mais rigorosos consigo mesmos do que com os demais.
mesmos, os que estão sendo santificados são mais rigorosos consigo mesmos do que com os demais.
Texto de autoria do Dr. Alberto
Timm publicado na Revista do Ancião (abril – junho de 2011).
Fuente: SÉTIMO DÍA
domingo, 1 de agosto de 2010
LOS 1290 Y LOS 1335 DÍAS DE DANIEL 12
18:08
1290
,
1335
,
Daniel
,
Dr. Alberto Timm
,
El Santuario
,
Gillermo Miller
,
Santuario
,
Santuario Celestial
No comments

La interpretación de los 1.290 y los 1.335 días de Daniel 12:11 y 12 respectivamente como 1.290 y 1.335 años se puede encontrar ya entre los expositores judíos del siglo VIII d. JC. Esa interpretación, que se basa en el principio del día-año (véase Núm. 14:34 y Eze. 4:6, 7), continuó siendo defendida por los seguidores de Joaquín de Fiore (1130-1202), como asimismo por varios otros expositores durante el período anterior a la Reforma y la Reforma misma, y fue incorporada a la tradición protestante posterior a ella.1
Guillermo Miller (1782-1849), por su parte, creía (1) que tanto los 1.290 como los 1.335 años habían comenzado en el año 508, cuando Clodoveo obtuvo su victoria sobre los ostrogodos arrianos, paso decisivo en la unión de los poderes político y eclesiástico para castigar a los "herejes" por parte del catolicismo medioeval; (2) que los 1.290 años se habían cumplido en 1798, con la detención del papa Pío VI por parte del ejército francés; y (3) que los 1.335 años se extendieron otros 45 años más hasta la conclusión de los 2.300 años de Daniel 8:14 en 1843/1844.2 Los primeros adventistas observadores del sábado conservaron esa interpretación, 3 y así se convirtió en la posición histórica de la Iglesia Adventista hasta el día de hoy.4
No obstante, en años recientes algunos predicadores independientes han comenzado a propagar una "nueva luz" acerca de los 1.290 y 1.335 días de Daniel 12. Apartándose de la tradicional interpretación adventista, esas personas alegan que ambos períodos constituyen días "literales" (y no días que representan "años") que deben cumplirse todavía en el futuro. Algunos de ellos sugieren que los dos períodos comenzarán con el futuro decreto dominical; que los 1.290 días "literales" es el período reservado para que el pueblo de Dios salga de las ciudades; y que al final de los 1.335 días "literales" se oirá la voz de Dios que anunciará "el día y la hora" del regreso de Cristo.5
Por más interesantes que puedan parecer estas teorías, existen por lo menos cinco razones básicas que nos impiden aceptarlas.
1. Esta teoría se basa en una lectura parcial y tendenciosa del Espíritu de Profecía.
Uno de los argumentos empleados para justificar el cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días es la falsa suposición de que Elena de White consideraba erróneo el concepto de que los 1.335 días se habían cumplido en el pasado. Se menciona su carta "a la iglesia que está en la casa del Hno. Hastings", con fecha del 7 de noviembre de 1850, en la que se mencionan algunos problemas relacionados con el Hno. O. Hewit, de Dead River. En el texto original en inglés de esa carta aparece la siguiente declaración: "We told him of some of his errors of the past, that the 1335 days were ended and numerous errors of his".6
Esta sentencia se debería traducir sencillamente de la siguiente manera: "Le mencionamos algunos de sus errores del pasado, que los 1.335 días se habían cumplido y muchos de sus errores". Pero algunos de los defensores de la "nueva luz" profética prefieren reemplazar la conjunción "que" ("that" en inglés) por la expresión "tales como" ("such as" en inglés), con lo que se altera el sentido del texto. De esta manera intentan conseguir que la sentencia diga que entre los errores defendidos por Hewit se encontraba la idea de que "los 1.335 días se habían cumplido".
Si la intención de la Hna. White consistía realmente en corregir al Hno. Hewit por creer que los 1.335 días ya se habían cumplido, surgen una cantidad de interrogantes: ¿Por qué Elena de White se limitó a corregir en 1850 en forma parcial y tendenciosa lo que habría sido sólo una posición personal de este hermano, sin dirigir la más mínima reprensión a los demás dirigentes del movimiento adventista que también creían que ese período profético ya se había cumplido en
1844? ¿Por qué no reprendió a su propio esposo (Jaime White) por afirmar en la Review, en 1857, que "los 1.335 días terminaron junto con los 2.300, con el clamor de media noche en 1844"?7 ¿Por qué no lo reprendió por seguir publicando en la Review diversos artículos de otros autores que defendían la misma idea?8 Más aún, ¿cómo podría haber declarado Elena de White en 1891 que "el Señor me mostró que el mensaje debe avanzar, y que no debe depender del tiempo, pues éste no será nunca más una prueba",9 si el cumplimiento de los 1.290 y los 1.335 días todavía estuviera en el futuro?
Las evidencias de que Elena de White creía que esos períodos ya se habían cumplido en sus días se pueden encontrar también en declaraciones suyas que se refieren a que Daniel ya estaba por recibir su heredad desde el comienzo del tiempo del fin.10 Creemos, por consiguiente, que el Dr. Gerard Damsteegt, profesor del Seminario Teológico de la Universidad Andrews, estaba en lo cierto al declarar que "ya en 1850 Elena G. de White había escrito que los 1.335 días se habían cumplido, sin especificar el momento de ese cumplimiento".11
2. Esta teoría vulnera el paralelismo profético-literario del libro de Daniel
Para justificar el supuesto cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días, los abogados de esta "nueva luz" profética alegan sin la menor preocupación que el contenido de Daniel 12:5-13, donde aparecen estos períodos, no forma parte de la cadena profética de Daniel 11. Pero un análisis más detenido del libro de Daniel no confirma esta teoría.
El Dr. William H. Shea aclara que en el libro de Daniel cada período profético (1.260, 1.290, 1.335 y 2.300 días) aparece como un apéndice regulador del cuerpo básico de la profecía que le corresponde. Por ejemplo, la visión del capítulo 7 está descrita en los versículos 1 al 14, pero el tiempo que se relaciona con ella aparece recién en el versículo 25. En el capítulo 8 el cuerpo de la visión se encuentra en los versículos 1 al 12, pero el tiempo correspondiente recién figura en el versículo 14. De la misma manera, los tiempos proféticos relacionados con la visión del capítulo 11 se mencionan en el capítulo 12. 12
Este paralelismo comprueba que los 1.290 días y los 1.335 días de Daniel 12:11 y 12 participan de la misma naturaleza profético-apocalíptica que el "tiempo, tiempos y medio tiempo" de Daniel 7:25, y las 2.300 tardes y mañanas de Daniel 8:14. Por lo tanto, si aplicamos el principio de día por año a los períodos proféticos de Daniel 7 y 8, también lo debemos aplicar a los períodos de Daniel 12, por que todos estos períodos están relacionados de alguna manera entre sí, y la descripción de cada visión indica un solo cumplimiento para el período profético que le corresponde.
Además, la alusión de Daniel 12:11 al "continuo sacrificio" y a la "abominación desoladora", conecta los 1.290 y los 1.335 días no sólo con el contenido de la visión de Daniel 11 (véase Daniel 11:31), sino también con las 2.300 tardes y mañanas de Daniel 8:14 (véase Dan. 8:13; 9:27). El mismo poder apóstata que establecería la "abominación desoladora" en lugar del "continuo sacrificio" se describe en Daniel 7 y 8 como el "cuerno pequeño", y en Daniel 11 como el "rey del
Norte".
Por lo tanto, la tentativa de interpretar algunos períodos proféticos de Daniel (70 semanas, 2.300 tardes y mañanas) como días que simbolizan años, y otros (1.290 y 1.335 días) como meros días literales, desentona totalmente con el paralelismo profético-literario del libro de Daniel.
3. Esta teoría se basa en una interpretación anti bíblica de la palabra hebrea tamid ("diario", "continuo")
La teoría de que tanto los 1.290 como los 1.335 días comienzan con el futuro decreto dominical, se basa en la suposición de que en Daniel 12:11 las expresiones "continuo sacrificio" y "abominación desoladora" significan respectivamente sábado y domingo. Esa suposición también carece de base bíblica.
La expresión "continuo sacrificio" es la traducción del término hebreo tamid, que significa "diario" o "continuo", al cual se le añadió la palabra "sacrificio" que no aparece en el texto original de Daniel 8:13 y 12:11. Ese término (tamid) se usa en las Escrituras en relación no sólo con el sacrificio diario del santuario terrenal (véase Exo. 29:38, 42) sino también con varios otros aspectos de la ministración permanente de ese santuario (véase Exo. 25:30; 27:20; 28:28, 38; 30:8; 1 Crón. 16:6). En el libro de Daniel el término se refiere, obviamente, al continuo ministerio sacerdotal de Cristo en el santuario/templo celestial (véase Dan. 8:9-14). Ya la expresión "abominación desoladora" implica el amplio sistema de falsificación de ese ministerio, basado en las teorías anti bíblicas de la inmortalidad natural del alma, la mediación de los santos, el confesionario, el sacrificio de la misa, etc.
No podemos estar de acuerdo con la teoría de que en Daniel 12 el "diario" representa el sábado y la "abominación desoladora" el domingo. Para creer esto, tendríamos que vaciar esas expresiones del amplio significado que poseen, dado tanto por el propio contexto bíblico en el cual aparecen, como asimismo por el consenso general de las Escrituras.
4. Esta teoría refleja la interpretación jesuítico futurista de la Contra Reforma católica
Los defensores de la interpretación literal y futurista de los 1.290 y los 1.335 días alegan que su posición es genuinamente adventista y que está plenamente sancionada por el Espíritu de Profecía. Pero si analizamos más detenidamente el asunto a la luz de la historia, descubrimos que esta teoría rechaza el historicismo y el principio del día-año, de tradición protestante, para alinearse abiertamente con el futurismo literalista de la Contra Reforma católica.
Los reformadores protestantes del siglo XVI identificaban el "cuerno pequeño" con el papado, que daría origen a la "abominación desoladora" acerca de la cual habla Daniel.13 Con el propósito de defender al papado de esas acusaciones, el cardenal italiano Roberto Bellarmino (1542-1621), el más capaz y renombrado de todos los polemistas jesuitas, sugirió que el "cuerno pequeño" era solo un rey, y que los 1.260, 1.290 y 1.335 días eran días literales, que se cumplirían recién en el período anterior al fin del mundo.14 De esta manera el papado de aquel tiempo no podría ser identificado más con el "cuerno pequeño" o con el "rey del Norte" y, por consiguiente, no se lo podría responsabilizar de la "abominación desoladora".
Muchos de los defensores contemporáneos de la interpretación futurista de los 1.290 y 1.335 días desconocen la relación que existe entre esa teoría y el futurismo de la Contra Reforma católica. Pero aún así, estos individuos deberían reconocer por lo menos que "esas propuestas futuristas reposan, esencialmente, sobre una comprensión equivocada de los patrones de pensamiento de la poesía hebrea", y que "representan una lectura del idioma hebreo con ojos occidentales".15
5. Esta teoría no toma en cuenta las advertencias del Espíritu de Profecía que se opone a la tentativa de extender el cumplimiento de toda profecía de tiempo más allá de 1844.
Si esta teoría fuera correcta, con la mera promulgación del decreto dominical ya sabríamos con anticipación cuándo se cerraría la puerta de la gracia y cuándo sería la segunda venida de Cristo. Es, por lo tanto, una forma sutil y capciosa de establecer fechas para los eventos finales. Por más originales y creativas que puedan parecer, esas tentativas no pasan de ser propuestas especulativas, que desconocen e inclusive desprecian, en nombre del Espíritu de Profecía, las propias advertencias del Espíritu de Profecía acerca de este asunto.
Ya en 1850 Elena de White advirtió: "El Señor me mostró que el TIEMPO no ha sido motivo de prueba desde 1844, y que nunca más lo será".16 Posteriormente añadió que "nunca más habrá para el pueblo de Dios un mensaje basado en el tiempo". "El Señor me mostró que el mensaje debe avanzar, y que no debe depender del tiempo, porque el tiempo nunca más será una prueba". "Dios no nos reveló el tiempo cuando este mensaje concluirá, o cuándo terminará el tiempo de gracia".17 Solamente después de la terminación del tiempo de gracia, y poco antes de la Segunda Venida, declarará Dios a los salvos "el día y la hora de la venida de Jesús".18
En su comentario acerca de Apocalipsis 10:6, que según la versión inglesa del rey Jaime reza: "no habrá más tiempo", Elena de White aseveró lo siguiente en 1900: "Este tiempo, que el ángel declaró con solemne juramento, no es el fin de la historia de este mundo, ni del tiempo de prueba, sino del tiempo profético, que debe preceder al advenimiento del Señor. Es decir, el pueblo no tendrá otro mensaje basado en un tiempo definido. Después de este período de tiempo, que se extiende desde 1842 a 1844, no puede haber cálculo definido del tiempo profético".19
Si este es el caso, ¿por qué algunos profesos adventistas insisten en aplicar al futuro los 1.290 y los 1.335 días de Daniel 12? Sólo Dios puede juzgar el grado de sinceridad de esas personas; pero una cosa es cierta: "La fe en una mentira no ejercerá influencia santificadora sobre la vida o el carácter. Ningún error es verdad, ni se puede convertir en verdad por la repetición o porque se tenga fe en él. . . Puedo ser perfectamente sincera al seguir un camino equivocado, pero eso no convierte en correcto ese camino, ni me llevará al lugar donde quiero llegar".20
Conclusión
Es evidente, por lo tanto, que la teoría del cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días (1) se basa en una lectura parcial y tendenciosa del Espíritu de Profecía; (2) vulnera el paralelismo profético-literario del libro de Daniel; (3) se basa en una interpretación no bíblica del término hebreo tamid ("diario", "continuo"); (4) refleja la interpretación jesuítico-futurista de la Contra Reforma católica; y (5) pasa por alto las advertencias del Espíritu de Profecía contra la tentativa de extender el cumplimiento de toda profecía de tiempo más allá de 1844.
En una época cuando los vientos de las falsas doctrinas están soplando con mucha intensidad (véase Efe. 4:14), "de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mat. 24:24), sólo estaremos seguros si nos encontramos fundados sobre la clara e inamovible Palabra de Dios. Toda "nueva luz", para que sea verdadera, debe estar en perfecta armonía con el contexto general de las Sagradas Escrituras y de los escritos inspirados de Elena G. de White.21 Los atalayas del pueblo de Dios jamás deberían permitir que las conjeturas y las especulaciones humanas les impidan darle a la trompeta un sonido certero. (Véase Eze. 33:1-9; 1 Cor. 14:8).
Fuente: Centro de Investigaciones Bíblicas / Biblical Research Institute
Autor: Alberto R. Timm, destacado teologo adventista, Doctorado en Teologia en la Andrews University. Rector del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT), Director del Centro de Investigación Elena G. de White, en Brasil.
Referencias: 1. Le Roy E. Froom, The Prophectic Faith of our Fathers (Washington DC: Review and Herald, 1954), tomo 4, 205, 206. 2. William Miller, Evidences from Scriptures and History of the Second Coming of Christ about the Year A.D. 1843, and of His Personal Reign of 1000 Years (Evidencias basadas en las Escrituras y en la historia acerca de que la segunda venida de Cristo se producirá en torno del año 1843, y de su reino personal de mil años, Brandon, VT: Vermont Telegraph Office, 1833), 31; Idem, Evidence from Scripture and History of the Second Coming of Christ, about the Year 1843; Exhibited in a Course of Lectures (Evidencias basadas en las Escrituras y la historia acerca de que la segunda venida de Cristo se producirá en torno del año 1843, expuestas en una serie de conferencias, Boston: Joshua V. Himes, 1842), 95-104, 296, 297; idem, "Synopsis of Miller's Views" (Sinopsis de las opiniones de Miller), Signs of the Times (Las señales de los tiempos), 25 de enero de 1843, 148, 149. 3. Véase P. Gerard Damsteegt, Foundations of the Seventh-day Adventist Message and Mission (Fundamentos del mensaje y la misión de los adventistas del séptimo día, Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1977), 168-179. 4. Véase, por ejemplo, Urías Smith, "Synopsis of the Present Truth, No. 12" (Sinopsis de la verdad presente, No. 12), Review and Herald, 28 de enero de 1858, 92, 93; Stephen N. Haskell, The Story of Daniel the Prophet (La historia de Daniel, el profeta, Berrien Springs, MI: Advocate Publishing Company, 1903), 263-265; J.N. Loughborough, "The Thirteen Hundred and Thirty-Five Days" (Los mil trescientos treinta y cinco días), Review and Herald, 4 de abril de 1907, 9-10; Urías Smith, The Prophecies of Daniel and Revelation (Las profecías de Daniel y el Apocalipsis), edición revisada (Washington, D.C.: Review and Herald, 1944), 330,331; George M. Price, The Greatest of the Prophets: a New Commentary on the Book of Daniel (El más grande de los profetas: un comentario acerca del libro de Daniel, Mountain View, CA: Pacific Press, 1955), 337-342; Araceli S. Melo, Testemunhos Históricos das Profecias de Daniel (Testimonios históricos de las profecías de Daniel, Río de Janeiro: Laemmert, 1968), 727-728; Francis D. Nichol, editor, The Seventhday Adventist Bible Commentary (El comentario bíblico adventista, edición revisada, Washington, D.C.:Review and Herald, 1977) tomo 4, 880, 881; Vilmar E. González, "Os 1290 e 1335 dias em Daniel 12" (Los 1.290 y los 1.335 días en Daniel 12), Revista Adventista, septiembre de 1982, 43-45; Jacques B. Doukhan, Daniel: the Vision of the End (Daniel: la visión del fin, edición revisada, Berrien Springs, MI: Imprenta de la Univerdidad Andrews, 1989), 153; William H. Shea, "Time Prophecies of Daniel 12 and Revelation 12-13" (Profecías relativas al tiempo en Daniel 12 y Apocalipsis 12 y 13), en Frank B. Holbrook, editor, Symposium on Revelation -Book 1 (Simposio acerca de Apocalipsis - Tomo 1), Serie producida por la Comisión acerca de Daniel y Apocalipsis, tomo 6 (Silver Spring, Maryland, Instituto de Invetigación Bíblica de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, 1992), 327-360; William H. Shea, Daniel 7-12: Prophecies of the End Time (Daniel 7 al 12, profecías relativas al tiempo del fin; El Amplificador de la Vida Bíblica Abundante, Boise, Indiana: Pacific Press Publishing Association, 1996), 217-233. 5Un importante análisis crítico de varias teorías más recientes acerca del cumplimiento de los 1.260, 1.290 y los 1.335 días se puede encontrar en la obra de Victor Michaelson, Delayed Time-Setting Heresies Exposed (Denuncia de ciertas herejías relativas a una tardía fijación de fechas, Payson, Arizona: Leaves-of-Automn, 1989). 6E.G. de White, "To the Church of Bro. Hastings House" (A la iglesia de la casa del Hno. Hastings), 7 de noviembre de 1850 (carta H-28, 1850). Vuelta a publicar en idem, Manuscripts Releases (Manuscritos puestos en circulación), tomo 5, 203; ibidem, tomo 6, 251, ibidem, tomo 16, 208. 7White, James, "The Judgment" (El juicio), Review and Herald, 29 de enero de 1857, 100. 8. Véase, por ejemplo, J.N. Loughborough, "The Hour of His Judgment is Come" (La hora de su juicio ha venido), Review and Herald, 14 de febrero de 1854, 30; Urías Smith, "Short Interviews with Correspondents" (Cortas entrevistas con corresponsales), Review and Herald, 24 de febrero de 1863, 100. Idem, "The Sanctuary" (El santuario), Review and Herald, 8 de septiembre de 1863, 116. 9.Elena G. de White, Testimonios Selectos, tomo 1, 220, 221. 10. Idem. "Temperance" (Temperancia), Manuscrito No. 50, 1893 (publicado en idem, Sermons and Talks (Sermones y charlas), tomo 1, 225, 226), en idem, Testimonios para los Ministros, 115, en portugués); idem, "Diary" (Diario), Manuscrito 176, del 4 de noviembre de 1899 (publicado en Comentario bíblico adventista,tomo 4, 1174); idem. "Help to be Given to our Schools" (La ayuda que se debe prestar a nuestras escuelas), Manuscrito 10, 1900 (publicado en el Comentario bíblico adventista, tomo 7, 949); idem, "To Our Church Members in Australasia" (A nuestros miembros de iglesia en Australasia), Carta B-6, del 17 de enero de 1907 (publicada en el Union Conference Record (Boletín de la Unión -- Australasiana), 11 de marzo de 1907, 1, 2). 11. Damsteegt, 169. 12. Shea, Daniel 7-12, 217-218. 13. Véase Froom, tomo 2, 241-243 y siguientes. 14. Véase ibid., 495-502. 15. (Frank B. Holbrook), "Editorial Synopsis" (Sinopsis editorial) al artículo de W.H. Shea, "Time Prophecies of Daniel 12 and Revelation 12-13" (Las profecías relativas a tiempo en Daniel 12 y Apocalipsis 12 y 13), en Holbrook, editor, Symposium on Revelation (Simposio acerca del Apocalipsis), tomo 1, 327. 16. E.G. de White, "Dear Brethren and Sisters" (Queridos hermanos y hermanas), Present Truth (La verdad presente), noviembre de 1850, 87. Véase también Primeros Escritos, 75. 17. Idem, Mensajes Selectos, tomo 1, 188, 191. (En portugués). 18.Idem, El Conflicto de los Siglos, 840. (En portugués). 19. Comentario de Elena G. de White en el Seventh-day Adventist Commentary (Comentario bíblico adventista), tomo 7, 971. 20. Idem, Mensajes Selectos, tomo 1, 56. (En portugués). 21. Véase idem, Counsels to Writers and Editors (Consejos a escritores y redactores), 33-51. Publicado por la revista Logos 3/2 septiembre 1999 página 20
Guillermo Miller (1782-1849), por su parte, creía (1) que tanto los 1.290 como los 1.335 años habían comenzado en el año 508, cuando Clodoveo obtuvo su victoria sobre los ostrogodos arrianos, paso decisivo en la unión de los poderes político y eclesiástico para castigar a los "herejes" por parte del catolicismo medioeval; (2) que los 1.290 años se habían cumplido en 1798, con la detención del papa Pío VI por parte del ejército francés; y (3) que los 1.335 años se extendieron otros 45 años más hasta la conclusión de los 2.300 años de Daniel 8:14 en 1843/1844.2 Los primeros adventistas observadores del sábado conservaron esa interpretación, 3 y así se convirtió en la posición histórica de la Iglesia Adventista hasta el día de hoy.4
No obstante, en años recientes algunos predicadores independientes han comenzado a propagar una "nueva luz" acerca de los 1.290 y 1.335 días de Daniel 12. Apartándose de la tradicional interpretación adventista, esas personas alegan que ambos períodos constituyen días "literales" (y no días que representan "años") que deben cumplirse todavía en el futuro. Algunos de ellos sugieren que los dos períodos comenzarán con el futuro decreto dominical; que los 1.290 días "literales" es el período reservado para que el pueblo de Dios salga de las ciudades; y que al final de los 1.335 días "literales" se oirá la voz de Dios que anunciará "el día y la hora" del regreso de Cristo.5
Por más interesantes que puedan parecer estas teorías, existen por lo menos cinco razones básicas que nos impiden aceptarlas.
1. Esta teoría se basa en una lectura parcial y tendenciosa del Espíritu de Profecía.
Uno de los argumentos empleados para justificar el cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días es la falsa suposición de que Elena de White consideraba erróneo el concepto de que los 1.335 días se habían cumplido en el pasado. Se menciona su carta "a la iglesia que está en la casa del Hno. Hastings", con fecha del 7 de noviembre de 1850, en la que se mencionan algunos problemas relacionados con el Hno. O. Hewit, de Dead River. En el texto original en inglés de esa carta aparece la siguiente declaración: "We told him of some of his errors of the past, that the 1335 days were ended and numerous errors of his".6
Esta sentencia se debería traducir sencillamente de la siguiente manera: "Le mencionamos algunos de sus errores del pasado, que los 1.335 días se habían cumplido y muchos de sus errores". Pero algunos de los defensores de la "nueva luz" profética prefieren reemplazar la conjunción "que" ("that" en inglés) por la expresión "tales como" ("such as" en inglés), con lo que se altera el sentido del texto. De esta manera intentan conseguir que la sentencia diga que entre los errores defendidos por Hewit se encontraba la idea de que "los 1.335 días se habían cumplido".
Si la intención de la Hna. White consistía realmente en corregir al Hno. Hewit por creer que los 1.335 días ya se habían cumplido, surgen una cantidad de interrogantes: ¿Por qué Elena de White se limitó a corregir en 1850 en forma parcial y tendenciosa lo que habría sido sólo una posición personal de este hermano, sin dirigir la más mínima reprensión a los demás dirigentes del movimiento adventista que también creían que ese período profético ya se había cumplido en
1844? ¿Por qué no reprendió a su propio esposo (Jaime White) por afirmar en la Review, en 1857, que "los 1.335 días terminaron junto con los 2.300, con el clamor de media noche en 1844"?7 ¿Por qué no lo reprendió por seguir publicando en la Review diversos artículos de otros autores que defendían la misma idea?8 Más aún, ¿cómo podría haber declarado Elena de White en 1891 que "el Señor me mostró que el mensaje debe avanzar, y que no debe depender del tiempo, pues éste no será nunca más una prueba",9 si el cumplimiento de los 1.290 y los 1.335 días todavía estuviera en el futuro?
Las evidencias de que Elena de White creía que esos períodos ya se habían cumplido en sus días se pueden encontrar también en declaraciones suyas que se refieren a que Daniel ya estaba por recibir su heredad desde el comienzo del tiempo del fin.10 Creemos, por consiguiente, que el Dr. Gerard Damsteegt, profesor del Seminario Teológico de la Universidad Andrews, estaba en lo cierto al declarar que "ya en 1850 Elena G. de White había escrito que los 1.335 días se habían cumplido, sin especificar el momento de ese cumplimiento".11
2. Esta teoría vulnera el paralelismo profético-literario del libro de Daniel
Para justificar el supuesto cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días, los abogados de esta "nueva luz" profética alegan sin la menor preocupación que el contenido de Daniel 12:5-13, donde aparecen estos períodos, no forma parte de la cadena profética de Daniel 11. Pero un análisis más detenido del libro de Daniel no confirma esta teoría.
El Dr. William H. Shea aclara que en el libro de Daniel cada período profético (1.260, 1.290, 1.335 y 2.300 días) aparece como un apéndice regulador del cuerpo básico de la profecía que le corresponde. Por ejemplo, la visión del capítulo 7 está descrita en los versículos 1 al 14, pero el tiempo que se relaciona con ella aparece recién en el versículo 25. En el capítulo 8 el cuerpo de la visión se encuentra en los versículos 1 al 12, pero el tiempo correspondiente recién figura en el versículo 14. De la misma manera, los tiempos proféticos relacionados con la visión del capítulo 11 se mencionan en el capítulo 12. 12
Este paralelismo comprueba que los 1.290 días y los 1.335 días de Daniel 12:11 y 12 participan de la misma naturaleza profético-apocalíptica que el "tiempo, tiempos y medio tiempo" de Daniel 7:25, y las 2.300 tardes y mañanas de Daniel 8:14. Por lo tanto, si aplicamos el principio de día por año a los períodos proféticos de Daniel 7 y 8, también lo debemos aplicar a los períodos de Daniel 12, por que todos estos períodos están relacionados de alguna manera entre sí, y la descripción de cada visión indica un solo cumplimiento para el período profético que le corresponde.
Además, la alusión de Daniel 12:11 al "continuo sacrificio" y a la "abominación desoladora", conecta los 1.290 y los 1.335 días no sólo con el contenido de la visión de Daniel 11 (véase Daniel 11:31), sino también con las 2.300 tardes y mañanas de Daniel 8:14 (véase Dan. 8:13; 9:27). El mismo poder apóstata que establecería la "abominación desoladora" en lugar del "continuo sacrificio" se describe en Daniel 7 y 8 como el "cuerno pequeño", y en Daniel 11 como el "rey del
Norte".
Por lo tanto, la tentativa de interpretar algunos períodos proféticos de Daniel (70 semanas, 2.300 tardes y mañanas) como días que simbolizan años, y otros (1.290 y 1.335 días) como meros días literales, desentona totalmente con el paralelismo profético-literario del libro de Daniel.
3. Esta teoría se basa en una interpretación anti bíblica de la palabra hebrea tamid ("diario", "continuo")
La teoría de que tanto los 1.290 como los 1.335 días comienzan con el futuro decreto dominical, se basa en la suposición de que en Daniel 12:11 las expresiones "continuo sacrificio" y "abominación desoladora" significan respectivamente sábado y domingo. Esa suposición también carece de base bíblica.
La expresión "continuo sacrificio" es la traducción del término hebreo tamid, que significa "diario" o "continuo", al cual se le añadió la palabra "sacrificio" que no aparece en el texto original de Daniel 8:13 y 12:11. Ese término (tamid) se usa en las Escrituras en relación no sólo con el sacrificio diario del santuario terrenal (véase Exo. 29:38, 42) sino también con varios otros aspectos de la ministración permanente de ese santuario (véase Exo. 25:30; 27:20; 28:28, 38; 30:8; 1 Crón. 16:6). En el libro de Daniel el término se refiere, obviamente, al continuo ministerio sacerdotal de Cristo en el santuario/templo celestial (véase Dan. 8:9-14). Ya la expresión "abominación desoladora" implica el amplio sistema de falsificación de ese ministerio, basado en las teorías anti bíblicas de la inmortalidad natural del alma, la mediación de los santos, el confesionario, el sacrificio de la misa, etc.
No podemos estar de acuerdo con la teoría de que en Daniel 12 el "diario" representa el sábado y la "abominación desoladora" el domingo. Para creer esto, tendríamos que vaciar esas expresiones del amplio significado que poseen, dado tanto por el propio contexto bíblico en el cual aparecen, como asimismo por el consenso general de las Escrituras.
4. Esta teoría refleja la interpretación jesuítico futurista de la Contra Reforma católica
Los defensores de la interpretación literal y futurista de los 1.290 y los 1.335 días alegan que su posición es genuinamente adventista y que está plenamente sancionada por el Espíritu de Profecía. Pero si analizamos más detenidamente el asunto a la luz de la historia, descubrimos que esta teoría rechaza el historicismo y el principio del día-año, de tradición protestante, para alinearse abiertamente con el futurismo literalista de la Contra Reforma católica.
Los reformadores protestantes del siglo XVI identificaban el "cuerno pequeño" con el papado, que daría origen a la "abominación desoladora" acerca de la cual habla Daniel.13 Con el propósito de defender al papado de esas acusaciones, el cardenal italiano Roberto Bellarmino (1542-1621), el más capaz y renombrado de todos los polemistas jesuitas, sugirió que el "cuerno pequeño" era solo un rey, y que los 1.260, 1.290 y 1.335 días eran días literales, que se cumplirían recién en el período anterior al fin del mundo.14 De esta manera el papado de aquel tiempo no podría ser identificado más con el "cuerno pequeño" o con el "rey del Norte" y, por consiguiente, no se lo podría responsabilizar de la "abominación desoladora".
Muchos de los defensores contemporáneos de la interpretación futurista de los 1.290 y 1.335 días desconocen la relación que existe entre esa teoría y el futurismo de la Contra Reforma católica. Pero aún así, estos individuos deberían reconocer por lo menos que "esas propuestas futuristas reposan, esencialmente, sobre una comprensión equivocada de los patrones de pensamiento de la poesía hebrea", y que "representan una lectura del idioma hebreo con ojos occidentales".15
5. Esta teoría no toma en cuenta las advertencias del Espíritu de Profecía que se opone a la tentativa de extender el cumplimiento de toda profecía de tiempo más allá de 1844.
Si esta teoría fuera correcta, con la mera promulgación del decreto dominical ya sabríamos con anticipación cuándo se cerraría la puerta de la gracia y cuándo sería la segunda venida de Cristo. Es, por lo tanto, una forma sutil y capciosa de establecer fechas para los eventos finales. Por más originales y creativas que puedan parecer, esas tentativas no pasan de ser propuestas especulativas, que desconocen e inclusive desprecian, en nombre del Espíritu de Profecía, las propias advertencias del Espíritu de Profecía acerca de este asunto.
Ya en 1850 Elena de White advirtió: "El Señor me mostró que el TIEMPO no ha sido motivo de prueba desde 1844, y que nunca más lo será".16 Posteriormente añadió que "nunca más habrá para el pueblo de Dios un mensaje basado en el tiempo". "El Señor me mostró que el mensaje debe avanzar, y que no debe depender del tiempo, porque el tiempo nunca más será una prueba". "Dios no nos reveló el tiempo cuando este mensaje concluirá, o cuándo terminará el tiempo de gracia".17 Solamente después de la terminación del tiempo de gracia, y poco antes de la Segunda Venida, declarará Dios a los salvos "el día y la hora de la venida de Jesús".18
En su comentario acerca de Apocalipsis 10:6, que según la versión inglesa del rey Jaime reza: "no habrá más tiempo", Elena de White aseveró lo siguiente en 1900: "Este tiempo, que el ángel declaró con solemne juramento, no es el fin de la historia de este mundo, ni del tiempo de prueba, sino del tiempo profético, que debe preceder al advenimiento del Señor. Es decir, el pueblo no tendrá otro mensaje basado en un tiempo definido. Después de este período de tiempo, que se extiende desde 1842 a 1844, no puede haber cálculo definido del tiempo profético".19
Si este es el caso, ¿por qué algunos profesos adventistas insisten en aplicar al futuro los 1.290 y los 1.335 días de Daniel 12? Sólo Dios puede juzgar el grado de sinceridad de esas personas; pero una cosa es cierta: "La fe en una mentira no ejercerá influencia santificadora sobre la vida o el carácter. Ningún error es verdad, ni se puede convertir en verdad por la repetición o porque se tenga fe en él. . . Puedo ser perfectamente sincera al seguir un camino equivocado, pero eso no convierte en correcto ese camino, ni me llevará al lugar donde quiero llegar".20
Conclusión
Es evidente, por lo tanto, que la teoría del cumplimiento futuro de los 1.290 y los 1.335 días (1) se basa en una lectura parcial y tendenciosa del Espíritu de Profecía; (2) vulnera el paralelismo profético-literario del libro de Daniel; (3) se basa en una interpretación no bíblica del término hebreo tamid ("diario", "continuo"); (4) refleja la interpretación jesuítico-futurista de la Contra Reforma católica; y (5) pasa por alto las advertencias del Espíritu de Profecía contra la tentativa de extender el cumplimiento de toda profecía de tiempo más allá de 1844.
En una época cuando los vientos de las falsas doctrinas están soplando con mucha intensidad (véase Efe. 4:14), "de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mat. 24:24), sólo estaremos seguros si nos encontramos fundados sobre la clara e inamovible Palabra de Dios. Toda "nueva luz", para que sea verdadera, debe estar en perfecta armonía con el contexto general de las Sagradas Escrituras y de los escritos inspirados de Elena G. de White.21 Los atalayas del pueblo de Dios jamás deberían permitir que las conjeturas y las especulaciones humanas les impidan darle a la trompeta un sonido certero. (Véase Eze. 33:1-9; 1 Cor. 14:8).
Fuente: Centro de Investigaciones Bíblicas / Biblical Research InstituteAutor: Alberto R. Timm, destacado teologo adventista, Doctorado en Teologia en la Andrews University. Rector del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT), Director del Centro de Investigación Elena G. de White, en Brasil.
Referencias: 1. Le Roy E. Froom, The Prophectic Faith of our Fathers (Washington DC: Review and Herald, 1954), tomo 4, 205, 206. 2. William Miller, Evidences from Scriptures and History of the Second Coming of Christ about the Year A.D. 1843, and of His Personal Reign of 1000 Years (Evidencias basadas en las Escrituras y en la historia acerca de que la segunda venida de Cristo se producirá en torno del año 1843, y de su reino personal de mil años, Brandon, VT: Vermont Telegraph Office, 1833), 31; Idem, Evidence from Scripture and History of the Second Coming of Christ, about the Year 1843; Exhibited in a Course of Lectures (Evidencias basadas en las Escrituras y la historia acerca de que la segunda venida de Cristo se producirá en torno del año 1843, expuestas en una serie de conferencias, Boston: Joshua V. Himes, 1842), 95-104, 296, 297; idem, "Synopsis of Miller's Views" (Sinopsis de las opiniones de Miller), Signs of the Times (Las señales de los tiempos), 25 de enero de 1843, 148, 149. 3. Véase P. Gerard Damsteegt, Foundations of the Seventh-day Adventist Message and Mission (Fundamentos del mensaje y la misión de los adventistas del séptimo día, Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1977), 168-179. 4. Véase, por ejemplo, Urías Smith, "Synopsis of the Present Truth, No. 12" (Sinopsis de la verdad presente, No. 12), Review and Herald, 28 de enero de 1858, 92, 93; Stephen N. Haskell, The Story of Daniel the Prophet (La historia de Daniel, el profeta, Berrien Springs, MI: Advocate Publishing Company, 1903), 263-265; J.N. Loughborough, "The Thirteen Hundred and Thirty-Five Days" (Los mil trescientos treinta y cinco días), Review and Herald, 4 de abril de 1907, 9-10; Urías Smith, The Prophecies of Daniel and Revelation (Las profecías de Daniel y el Apocalipsis), edición revisada (Washington, D.C.: Review and Herald, 1944), 330,331; George M. Price, The Greatest of the Prophets: a New Commentary on the Book of Daniel (El más grande de los profetas: un comentario acerca del libro de Daniel, Mountain View, CA: Pacific Press, 1955), 337-342; Araceli S. Melo, Testemunhos Históricos das Profecias de Daniel (Testimonios históricos de las profecías de Daniel, Río de Janeiro: Laemmert, 1968), 727-728; Francis D. Nichol, editor, The Seventhday Adventist Bible Commentary (El comentario bíblico adventista, edición revisada, Washington, D.C.:Review and Herald, 1977) tomo 4, 880, 881; Vilmar E. González, "Os 1290 e 1335 dias em Daniel 12" (Los 1.290 y los 1.335 días en Daniel 12), Revista Adventista, septiembre de 1982, 43-45; Jacques B. Doukhan, Daniel: the Vision of the End (Daniel: la visión del fin, edición revisada, Berrien Springs, MI: Imprenta de la Univerdidad Andrews, 1989), 153; William H. Shea, "Time Prophecies of Daniel 12 and Revelation 12-13" (Profecías relativas al tiempo en Daniel 12 y Apocalipsis 12 y 13), en Frank B. Holbrook, editor, Symposium on Revelation -Book 1 (Simposio acerca de Apocalipsis - Tomo 1), Serie producida por la Comisión acerca de Daniel y Apocalipsis, tomo 6 (Silver Spring, Maryland, Instituto de Invetigación Bíblica de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, 1992), 327-360; William H. Shea, Daniel 7-12: Prophecies of the End Time (Daniel 7 al 12, profecías relativas al tiempo del fin; El Amplificador de la Vida Bíblica Abundante, Boise, Indiana: Pacific Press Publishing Association, 1996), 217-233. 5Un importante análisis crítico de varias teorías más recientes acerca del cumplimiento de los 1.260, 1.290 y los 1.335 días se puede encontrar en la obra de Victor Michaelson, Delayed Time-Setting Heresies Exposed (Denuncia de ciertas herejías relativas a una tardía fijación de fechas, Payson, Arizona: Leaves-of-Automn, 1989). 6E.G. de White, "To the Church of Bro. Hastings House" (A la iglesia de la casa del Hno. Hastings), 7 de noviembre de 1850 (carta H-28, 1850). Vuelta a publicar en idem, Manuscripts Releases (Manuscritos puestos en circulación), tomo 5, 203; ibidem, tomo 6, 251, ibidem, tomo 16, 208. 7White, James, "The Judgment" (El juicio), Review and Herald, 29 de enero de 1857, 100. 8. Véase, por ejemplo, J.N. Loughborough, "The Hour of His Judgment is Come" (La hora de su juicio ha venido), Review and Herald, 14 de febrero de 1854, 30; Urías Smith, "Short Interviews with Correspondents" (Cortas entrevistas con corresponsales), Review and Herald, 24 de febrero de 1863, 100. Idem, "The Sanctuary" (El santuario), Review and Herald, 8 de septiembre de 1863, 116. 9.Elena G. de White, Testimonios Selectos, tomo 1, 220, 221. 10. Idem. "Temperance" (Temperancia), Manuscrito No. 50, 1893 (publicado en idem, Sermons and Talks (Sermones y charlas), tomo 1, 225, 226), en idem, Testimonios para los Ministros, 115, en portugués); idem, "Diary" (Diario), Manuscrito 176, del 4 de noviembre de 1899 (publicado en Comentario bíblico adventista,tomo 4, 1174); idem. "Help to be Given to our Schools" (La ayuda que se debe prestar a nuestras escuelas), Manuscrito 10, 1900 (publicado en el Comentario bíblico adventista, tomo 7, 949); idem, "To Our Church Members in Australasia" (A nuestros miembros de iglesia en Australasia), Carta B-6, del 17 de enero de 1907 (publicada en el Union Conference Record (Boletín de la Unión -- Australasiana), 11 de marzo de 1907, 1, 2). 11. Damsteegt, 169. 12. Shea, Daniel 7-12, 217-218. 13. Véase Froom, tomo 2, 241-243 y siguientes. 14. Véase ibid., 495-502. 15. (Frank B. Holbrook), "Editorial Synopsis" (Sinopsis editorial) al artículo de W.H. Shea, "Time Prophecies of Daniel 12 and Revelation 12-13" (Las profecías relativas a tiempo en Daniel 12 y Apocalipsis 12 y 13), en Holbrook, editor, Symposium on Revelation (Simposio acerca del Apocalipsis), tomo 1, 327. 16. E.G. de White, "Dear Brethren and Sisters" (Queridos hermanos y hermanas), Present Truth (La verdad presente), noviembre de 1850, 87. Véase también Primeros Escritos, 75. 17. Idem, Mensajes Selectos, tomo 1, 188, 191. (En portugués). 18.Idem, El Conflicto de los Siglos, 840. (En portugués). 19. Comentario de Elena G. de White en el Seventh-day Adventist Commentary (Comentario bíblico adventista), tomo 7, 971. 20. Idem, Mensajes Selectos, tomo 1, 56. (En portugués). 21. Véase idem, Counsels to Writers and Editors (Consejos a escritores y redactores), 33-51. Publicado por la revista Logos 3/2 septiembre 1999 página 20
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)
Temas
1290
(
1
)
1335
(
2
)
1844
(
14
)
1929
(
1
)
2012
(
1
)
2300
(
6
)
666
(
6
)
7 plagas
(
2
)
70 Semanas
(
2
)
Abusos a menores
(
3
)
Adoración
(
8
)
Advenimiento
(
6
)
Adventistas
(
60
)
Alimentación
(
3
)
Anette Moreno
(
1
)
Ángel Gabriel
(
1
)
Ángeles
(
1
)
Angelología
(
1
)
Anglicanos
(
2
)
Antíoco
(
2
)
Antitrinitarios
(
7
)
Apocalipsis
(
33
)
Apocalipsis 10
(
1
)
Apocalipsis 12
(
2
)
Apocalipsis 13
(
13
)
Apocalipsis 14
(
7
)
Apocalipsis 17
(
8
)
Apocalipsis 18
(
2
)
Apocalipsis 7
(
4
)
Apologética
(
1
)
Apologética católica
(
1
)
Apostasía
(
7
)
Argentina
(
3
)
Babel
(
1
)
Babilonia
(
7
)
Barack Obama
(
2
)
Bautismo
(
2
)
Ben Carson
(
2
)
Benedicto XVI
(
15
)
Bestia de Apocalipsis
(
8
)
Biblia
(
3
)
Biblia satánica
(
1
)
Bisexuales
(
4
)
Brasil
(
1
)
Carismáticos
(
1
)
Catolicismo
(
21
)
Católicos alemanes
(
2
)
Católicos en accción
(
15
)
Católicos en acción
(
10
)
Celibato
(
1
)
Cielo
(
2
)
Clifford Goldstein
(
2
)
CMI
(
1
)
Comidas y bebidas
(
1
)
Comunismo
(
1
)
Concilio Vaticano II
(
1
)
Congreso Mundial de la AG
(
5
)
Creacionismo
(
1
)
Crisis de la Iglesia Católica
(
6
)
Cristianismo
(
10
)
Crucifijo
(
3
)
Cuarto Ángel
(
1
)
Cuba
(
1
)
Cuerno pequeños
(
4
)
Culto
(
2
)
Daniel
(
20
)
Daniel 8
(
2
)
Dario Raa
(
1
)
David Gates
(
7
)
Debates teológicos
(
17
)
Denuncias a la ICAR
(
2
)
Desastres naturales
(
6
)
Día de Reposo
(
7
)
Discidentes
(
6
)
Disciplina eclesiástica
(
1
)
Disidentes
(
34
)
Dispensacionalismo
(
1
)
DOCTRINAS
(
30
)
Domingo
(
4
)
Don de lenguas
(
1
)
Don Profético
(
2
)
Dr. Alberto Timm
(
4
)
Dr. Alberto Treiyer
(
9
)
Dr. Ángel Manuel Rodríguez
(
6
)
Dr. Carlos A. Steger
(
1
)
Dr. Clifford Goldstein
(
1
)
Dr. Fernando Canale
(
1
)
Dr. George Knight
(
1
)
Dr. Gerhard Pfandl
(
2
)
Dr. José Evelio García
(
1
)
Dr. Marco Tulio Terreros
(
1
)
Dr. Marcos Blanco
(
1
)
Dr. Mario Veloso
(
3
)
Dr. Marvin Moore
(
2
)
Dr. Merlin D. Burt
(
1
)
Dr. Miguel Ángel Núñez
(
2
)
Dr. Samuel Núñez
(
1
)
Ébola
(
1
)
ECUMENISMO
(
16
)
EE.UU.
(
8
)
Efesios
(
1
)
El cuerno pequeño
(
7
)
El Gran Conflicto
(
5
)
El Remanente
(
8
)
El Santuario
(
8
)
El Vaticano
(
4
)
Elena G. de White
(
15
)
Elena G. de White y el plagio
(
3
)
Elena G. de White y la Trinidad
(
7
)
Escándalos de la ICAR
(
2
)
España
(
2
)
Espiritismo
(
2
)
Espíritu de Profecía
(
5
)
Espíritu Santo
(
4
)
Evangélicos
(
34
)
Evangelio
(
1
)
Evangelismo
(
5
)
Ex-pastores
(
10
)
Falsa adoración
(
7
)
Falsas Religiones
(
2
)
Fernando Aranda Fraga
(
1
)
Fidel Castro
(
1
)
Fiestas paganas
(
3
)
Fin del mundo
(
11
)
Francisco I
(
21
)
Fraudes religiosos
(
3
)
Fuerte pregón
(
1
)
Futurismo
(
1
)
Gambetta
(
20
)
Gays
(
4
)
Génesis
(
1
)
Gillermo Miller
(
2
)
Halloween
(
1
)
Herejías
(
31
)
Hijas de Babilonia
(
6
)
Historia de la IASD
(
14
)
Homosexualidad
(
8
)
Hugo Gambetta
(
20
)
IASD Movimiento Reforma
(
2
)
Identidad profética
(
11
)
Idolatría
(
2
)
Ídolos
(
1
)
Iglesia Adventista del Evangelio Eterno
(
1
)
Iglesia Adventistas del Séptimo Día
(
32
)
Iglesia Católica Apostólica y Romana
(
23
)
Iglesia emergente
(
1
)
Iglesia y mundo contemporaneo
(
28
)
II Guerra Mundial
(
1
)
Iluminattis
(
2
)
Imagen de la bestia
(
1
)
Infierno
(
3
)
Inglaterra
(
1
)
Intersexuales
(
4
)
Irán
(
1
)
Israel
(
2
)
Italia
(
2
)
Jack Sequeira
(
1
)
Jesuitas
(
3
)
Jesús Adrián Romero
(
1
)
Johannes Greber
(
4
)
John MacArthur
(
1
)
Jorge Mario Bergoglio
(
12
)
Juan Hus
(
1
)
Juan Luís Cipriani
(
1
)
Juan Pablo II
(
1
)
Juan Vicente Boo
(
1
)
Judíos
(
1
)
juicio final
(
3
)
Juicio Investigador
(
9
)
Justificación por la fe
(
3
)
Kevin Rodríguez
(
1
)
La Deidad
(
8
)
La Gran Esperanza
(
2
)
La gran ramera
(
2
)
La ley dominical
(
10
)
La marca de la bestia
(
18
)
Las 7 trompetas
(
3
)
Lesbianas
(
4
)
Lesbianismo
(
6
)
Ley de Dios
(
14
)
LGTBI
(
4
)
Libertad Religiosa
(
6
)
Libros
(
1
)
Locuras sociales
(
26
)
Los 10 mandamientos
(
10
)
Los 144000
(
5
)
Luis Gonzalves
(
4
)
Luteranos
(
1
)
Marcos Witt
(
1
)
María
(
1
)
Mary Glasspol
(
1
)
Masones
(
2
)
Matrimonios Gays
(
6
)
Mensaje de los tres ángeles
(
4
)
Milagros
(
2
)
Ministerios Independientes
(
1
)
Misticismo
(
1
)
Mormones
(
1
)
Muerte
(
3
)
Música
(
4
)
Música evangélica
(
6
)
Musulmanes
(
4
)
Navidad
(
2
)
New Age
(
1
)
Norberto Restrepo
(
9
)
Noticias adventistas
(
9
)
Novelas
(
1
)
Nueva Era
(
6
)
Nwe Age
(
3
)
Obispos católicos
(
1
)
Ocultismo
(
3
)
Oraciones
(
1
)
Ordenación de la Mujer
(
18
)
Otras denominaciones
(
6
)
Padre Federico Lombardi
(
4
)
Padrenuestro
(
1
)
Papa
(
29
)
Pare de Sufrir
(
3
)
Pastor Jens M. Kruse
(
1
)
Pastores adventistas
(
1
)
Pastores evangélicos
(
6
)
Pederastía
(
2
)
Películas
(
3
)
Pentecostales
(
2
)
Perfección
(
1
)
Perfeccionismo
(
1
)
Personas Transgénero
(
4
)
Perú
(
2
)
Pio XII
(
2
)
Pioneros adventistas
(
10
)
Política
(
1
)
Política y Religión
(
1
)
Postmodernismo
(
8
)
Pr. Doug Batchelor
(
2
)
Pr. Esteban Bohr
(
4
)
Pr. Heyssen J. Cordero
(
2
)
Pr. Luís Gonçalves
(
3
)
Pr. Patricio Olivares
(
1
)
Problemas teológicos
(
13
)
Profecía
(
63
)
Profecía falsa
(
13
)
Pronunciamientos del Heraldo
(
12
)
Pueblo de Dios
(
1
)
Rapto secreto
(
2
)
Recursos
(
1
)
Reforma Pro Salud
(
6
)
Reformistas
(
6
)
Reino Unido
(
1
)
Religión
(
4
)
Religiones comparadas
(
15
)
Resurrección
(
1
)
Rezar
(
1
)
Rezo
(
1
)
Roma
(
36
)
Rosario
(
1
)
Rowan Williams
(
1
)
Sábado
(
23
)
Sacerdotes católicos
(
4
)
Salud adventista
(
10
)
Salvación por Gracia
(
9
)
Salvación por obras
(
8
)
Santos y Santas
(
6
)
Santuario
(
5
)
Santuario Celestial
(
7
)
Satanismo
(
3
)
Sectas
(
7
)
Secularismo
(
3
)
Segunda Venida
(
7
)
Sello de Dios
(
21
)
Señor de los milagros
(
2
)
Sermones
(
4
)
Sistema papal
(
12
)
Sodomismo
(
1
)
Ted Wilson
(
3
)
Teología
(
12
)
Terremotos
(
6
)
Testigos de Jehová
(
5
)
Theodore McCarrick
(
1
)
Tradiciones
(
4
)
Trinidad
(
11
)
Trinitarismo
(
7
)
Vara del pastor
(
1
)
Vegetarianismo
(
5
)
Videos adventistas
(
29
)
Virgen María
(
3
)
Watchtower
(
5
)


