sábado, 10 de noviembre de 2012
Líder musulmán pide cerrar las casas iglesias debido al aumento de cristianos en Irán
viernes, 28 de septiembre de 2012
Censura religiosa aumenta en el mundo
miércoles, 8 de agosto de 2012
La ordenación de la mujer al ministerio: Reflexiones ante una corriente cada vez más fuerte
martes, 27 de abril de 2010
"EL SÉPTIMO DÍA":UN NO ADVENTISTA HABLA DEL SÁBADO DE MANERA PODEROSA

Si buscan en algún diccionario de hace años, todavía pueden encontrar la concisa definición de 'sábado' como «séptimo día de la semana». La Real Academia Española hila ahora más fino, al decir que se trata del «sexto día de la semana, séptimo de la semana litúrgica», pero ciertamente el sábado lleva hasta en el nombre esa condición de ansiada jornada de descanso tras los días de labor: la etimología salta del castellano al latín, del latín al griego, del griego al hebreo y del hebreo al acadio para decirnos que 'sabattum', el origen conocido de todo esto, viene a significar 'reposo'. Por eso seguimos hablando de años sabáticos, incluso soñamos a menudo con ellos.
Pero vayan y expliquen todo esto a su jefe, o a su profesor, para excusarse de trabajar o de hacer un examen en sábado. La iglesia adventista, cuya significativa denominación completa es Iglesia Adventista del Séptimo Día, tiene que pelearse a menudo para cumplir su precepto de consagrar a Dios el tiempo que va del anochecer del viernes al anochecer del sábado. El pasado fin de semana, tuvieron un importante éxito: la Generalitat catalana permitió que una opositora adventista a maestra de Primaria se sometiese a la prueba tras la puesta de sol, nueve horas después que los otros 838 aspirantes. Era su tercer intento, ya que en las dos convocatorias anteriores rechazaron su petición. Esta vez, en cambio, le dieron el visto bueno y organizaron un curioso dispositivo para que el examen se desarrollase sin problemas ni recelos: la mujer acudió a la misma hora que los demás y pasó todo el día en un aula, sin contacto telefónico con el exterior. «La encerraron con un bocadillo, agua y una supervisora», resume el pastor Rafael Calonge, responsable de comunicación de la comunidad adventista, que agradece esa «deferencia tan incómoda para los encargados de organizar el examen».
«Nosotros intentamos recuperar una enseñanza de tiempos ancestrales y dar al sábado ese valor sagrado -explica-. Fue en el siglo V cuando los cristianos transfirieron la solemnidad del sábado al domingo, para evitar la implicación judía, pero durante siglos se había observado el sábado. El primer día de la semana era el que los romanos dedicaban al dios sol, y de ahí el nombre en inglés del domingo: 'sunday', día del sol». Esta postura sitúa a los adventistas y los judíos a contrapié de la manera en que está organizada buena parte del mundo: en España, por ejemplo, las oposiciones suelen celebrarse en sábado para aprovechar que las aulas están libres sin invadir el descanso sagrado -cada vez más laico, pero sagrado al fin y al cabo- del domingo. «La sociedad está organizada como está y para nosotros se convierte en un problema de conciencia. Ahora tenemos la ventaja de que la jornada laboral se ha acortado y prácticamente hay dos días de descanso, pero muchos de nuestros fieles han tenido que cambiar de profesión o de empresa», lamenta Calonge.
La conciencia de 'Lechuga'
Los casos más conocidos de incompatibilidad entre las obligaciones de la profesión y el precepto del sábado son los referidos a deportistas. Hay un nombre emblemático: Carlos Roa, portero argentino, decidió retirarse en 1999 al no poder conciliar el calendario futbolístico con sus convicciones adventistas. Jugaba entonces en el Mallorca y tenía una suculenta oferta del Manchester, pero zanjó el asunto con una frase que parece pensada para la historia: «Dios vale más que diez millones de dólares». En aquella insólita irrupción de lo religioso en las páginas de deportes, Roa -a quien apodan 'Lechuga' por su vegetarianismo, un régimen bastante habitual en esta comunidad- no anduvo escaso de argumentos: «Le pedí a Dios que me concediera la oportunidad de jugar un Mundial y me la dio. Le pedí venir a jugar a Europa y también me lo dio. La promesa que hice a cambio era retirarme». Eso sí, nueve meses después volvió a los estadios: «En mi religión, la adventista, el sábado se dedica a ayudar a los demás, visitar colegios, enfermos... Cuando puedo lo hago. Es cierto, me estoy desacostumbrando. Hago poco, pero mis pensamientos siguen estando. Yo le voy a dar cuentas a Dios, a nadie más», justificó. Más recientemente, también al delantero colombiano-suizo Johan Vonlanthen se le han atribuido escrúpulos de conciencia por jugar en sábado.
Los adventistas españoles recuerdan que los Acuerdos de Cooperación que el Estado suscribió en 1992 con las confesiones no católicas contemplan la observancia del sábado. En el caso de las oposiciones, el artículo 12 establece que se fijará «una fecha alternativa» para los adventistas «cuando no haya causa motivada que lo impida», pero esta salvedad deja el camino abierto a todo tipo de excusas. «Hay que flexibilizar, buscar fórmulas, profundizar en la línea de respeto y eliminar las actitudes de intransigencia con las que nos topamos a veces -defiende Calonge-. Países con mucha experiencia democrática lo entienden y establecen vías alternativas. Mientras tanto, algunas personas tendrán que seguir eligiendo».
LA CIFRA
16.000
Es el número aproximado de adventistas bautizados que hay en España, aunque la cifra real de fieles es mayor, ya que esta iglesia practica el bautismo por inmersión en la edad adulta (muchos hijos de adventistas, por lo tanto, aún no lo han recibido). La propia comunidad estima que ronda los 40.000 miembros.
ALGUNOS DATOS
La Iglesia Adventista llegó a España a principios del siglo XX, cuando se estableció en Barcelona. En 1968 solicitó el reconocimiento legal al amparo de la Ley de Libertad Religiosa.
Fieles famosos. Los músicos Little Richard y Prince, el jugador de baloncesto Magic Johnson y el activista afroamericano Malcolm X han sido en algún momento de su vida miembros de la comunidad adventista.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Gobierno italiano recurrirá la sentencia contra la presencia de crucifijos en las aulas
El Gobierno de Italia, que preside Silvio Berlusconi, recurrirá la sentencia dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra la exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas, en respuesta a un recurso presentado por una madre italiana. El juez Nicola Lettieri, quien defiende a Italia ante la Corte de Estrasburgo, ha informado poco después de conocerse el fallo de que la decisión será recurrida por el Ejecutivo italiano, cuyos miembros hicieron público este martes su disconformidad con la sentencia del Tribunal Europeo.La sentencia del Tribunal de Estrasburgo indica que "la exhibición obligatoria del símbolo de una determinada confesión en instalaciones utilizadas por las autoridades públicas, y especialmente en aulas" restringe los derechos paternos a educar a sus hijos "en conformidad con sus convicciones".
Tradición contra valores
El fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos llega después de que Soile Lautsi, una madre italiana residente en Abano Terme (noreste), reclamara en 2002 al instituto público "Vittorino da Feltre" al que acudían sus hijos la retirada del crucifijo de las aulas por ser contrario al principio de laicismo en el que quería educarles. El caso terminó llegando al Tribunal Constitucional italiano, que en diciembre de 2004 consideró que no tenía jurisdicción sobre el asunto al estar relacionado con normas estatutarias y no legislativas.
Posteriormente, un tribunal administrativo se pronunció en marzo de 2005 y falló en contra de la demandante, y más tarde, en 2006, el Consejo de Estado de Italia rechazó la demanda, tras lo que el caso llegó a Estrasburgo. Por el momento, el Vaticano no ha hecho ningún comentario oficial, a la espera, según ha dicho Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, de poder leer en su totalidad la sentencia del Tribunal de Estrasburgo y reflexionar sobre ella.
En declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos, el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Inmigrantes, Antonio María Vegliò, afirma sentirse "molesto" por que se imponga la retirada del crucifijo del colegio. Por su parte, la ministra de Igualdad de Italia, Mara Carfagna, ha comentado que el crucifijo testimonia una tradición milenaria que "comparte toda la sociedad italiana" e incide en que en las aulas de su país si existen "verdaderas limitaciones de la libertad individual" como el burka.
Estupor y pesar en la Santa Sede por la sentencia europea contra el crucifijo en la escuela
«La sentencia del Tribunal europeo ha sido recibida en el Vaticano con estupor y pesar»: son palabras del padre Federico Lombardi, S.I.–director de la Oficina de Información de la Santa Sede- respecto al pronunciamiento del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, el cual define la presencia de los crucifijos en las aulas escolares como una violación del derecho de los padres a «educar a sus hijos según sus convicciones» y una violación «de la libertad de religión de los alumnos».
A última hora de la tarde de ayer, según informa Marta Lago para la Cedena COPE, Radio Vaticano ha dado cuenta también de la «amargura y perplejidad» de la Conferencia Episcopal italiana por el pronunciamiento del tribunal, derivado del recurso de una italo-finlandesa presentado en sede judicial europea después de que los tribunales italianos rechazaran la petición de retirar el crucifijo de la escuela de sus hijos. La sentencia europea prevé una indemnización de 5.000 euros por daños morales de parte del gobierno italiano, que por su parte ha anunciado que recurrirá el fallo.
En el mismo servicio radiofónico, se ha difundido una nota del padre Lombardi –director general de la emisora-, quien puntualiza: «El crucifijo ha sido siempre un signo de ofrecimiento de amor de Dios y de unión y acogida para toda la humanidad. Disgusta que sea considerado como un signo de división, de exclusión o de limitación de la libertad. No es así, y tampoco es tal el sentir común de nuestra gente».
«En particular, es grave querer marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y en la cultura italiana. La religión aporta una preciosa contribución para la formación y el crecimiento moral de las personas, y es un componente esencial de nuestra civilización. Es erróneo y miope desear excluirla de la realidad educativa», prosigue.
«Sorprende además que un tribunal europeo intervenga seriamente en una materia ligada muy profundamente a la identidad histórica, cultural, espiritual del pueblo italiano –subraya el padre Lombardi-. No es éste el camino por el que se atrae a amar y compartir más la idea europea, que, como católicos italianos, hemos sostenido fuertemente desde sus orígenes».
«Parece que se quiera desconocer el papel del cristianismo en la formación europea, cuando en cambio ha sido y sigue siendo esencial», concluye.



